Reflexiones desde Forum Valencia tras la participación en “El Retrovisor” de À Punt
El consumo de drogas, sus efectos y el debate sobre la legalización vuelven una y otra vez al espacio público. Pero más allá de cifras, leyes y opiniones, hay algo que nunca deberíamos perder: las historias reales de quienes viven la adicción en primera persona. Historias que duelen, transforman y, sobre todo, abren la puerta a la esperanza.
En uno de los últimos programas de El Retrovisor de À Punt, varios pacientes y familiares de Forum Valencia compartieron sus testimonios con una valentía enorme. No solo explicaron qué les ocurrió; mostraron también qué significa pedir ayuda, iniciar un tratamiento y reconstruir la vida desde cero.
Alba: del porro como evasión a la decisión de “volver a nacer”
Alba comenzó a consumir cannabis en la adolescencia. Lo que empezó como un porro inocente de adolescencia acabó por dejar de sentir su propio cuerpo, creciendo su consumo hasta convertirse en un consumo diario, cada vez más compulsivo.
Con el tiempo llegaron los brotes psicóticos, la despersonalización, la agresividad, la autolesión y una profunda fractura en su relación familiar. Alba cuenta cómo no podía pasar ni una hora y media sin consumir, cómo la ansiedad la empujaba una y otra vez hacia la sustancia y cómo su vida se fue organizando en torno al consumo.
Buscando escapar, se marchó a Madrid pensando que cambiando de entorno todo mejoraría. Pero allí encontró “la tormenta perfecta”: más consumo, más sustancias, más compras compulsivas, más vacío. Hasta que dos amigos psicólogos, viendo el riesgo real de suicidio, marcaron una línea muy clara: “O pones solución, o no podremos seguir a tu lado viendo cómo te destruyes”.
Ese límite fue un punto de inflexión. A partir de ahí llegó la decisión de pedir ayuda profesional y el inicio del tratamiento.
Alba lo resume con una frase que lo dice todo:
“Tengo dos cumpleaños: el día que nací y el día que volví a nacer”.
Ese segundo “cumpleaños” es el 1 de febrero, fecha en la que inició su proceso terapéutico, y desde entonces no ha dejado de construir una vida nueva, llena de ilusión.
Iván: la adicción como enfermedad y la dignidad como camino de vuelta
El testimonio de Iván emocionó a todo el plató. Él mismo lo decía:
“Si pudiérais estar cinco segundos dentro del cerebro de un adicto, fliparíais”.
Iván habló de adicción múltiple: cocaína, alcohol, juego, pornografía, prostitución… y de cómo, poco a poco, fue perdiendo su dignidad, sus relaciones y su esencia. Explicó lo que significa “tocar fondo”: llorar frente a una bolsa de cocaína sin poder parar, devolver un recibo de la luz para poder consumir, gastar el sueldo en un prostíbulo mientras tu pareja está en casa.
Su testimonio dejó algo muy claro:
la adicción no es un vicio, es una enfermedad mental, crónica y con tendencia a la recaída.
Iván contó también cómo la droga distorsionó su visión de la realidad, alejándole de su familia, de sus valores y de su propio proyecto de vida. Y cómo, gracias al tratamiento en Forum Valencia y al acompañamiento de su terapeuta de referencia, está recuperando esa brújula interna que creía perdida.
Hoy puede decir en voz alta: “Soy adicto y estoy orgulloso de estar en recuperación”. Y lanza un mensaje que resume el sentido de hacer público su testimonio:
“Si alguien escuchando mi historia decide pedir ayuda, habrá valido la pena.”
Pau y el chemsex: cuando la búsqueda de intensidad se convierte en riesgo
El programa también dio espacio a una realidad que está creciendo y que todavía es poco conocida fuera de ciertos entornos: el chemsex.
Pau, paciente de Forum, puso palabras a una experiencia que combina drogas y sexo, muchas veces en contextos de grupo, durante largas horas o días, con un fuerte componente de riesgo físico, emocional y relacional.
En su relato aparecen elementos que vemos con frecuencia en consulta:
- La búsqueda de intensidad constante.
- El uso de sustancias para desinhibirse, soportar malestar interno, evadirse o sentirse integrado.
- La dificultad para poner límites, parar o decir “no”.
- Las consecuencias sobre la salud mental y física: ansiedad, depresión, culpa, aislamiento, conductas de riesgo…
El testimonio de Pau ayuda a entender que el chemsex no es “solo una fiesta que se complica”, sino que puede convertirse en un patrón de consumo altamente adictivo y peligroso, que requiere información, prevención y tratamiento especializado.
Esmeralda: cuando la adicción al juego atraviesa a toda la familia
La última voz fue la de Esmeralda, madre de un joven con ludopatía. Su relato representa a muchas familias que conviven con la adicción durante años sin saber muy bien qué está pasando.
Contó cómo todo empezó como en tantos casos: cerveza en la adolescencia, porros, algo de cocaína, y finalmente el refugio en el juego. Apuestas, máquinas, casas de juego… y poco a poco, mentiras, deudas, tensión en casa y una sensación continua de estar perdiendo a su hijo.
Esmeralda explicó cómo la ludopatía puede destruir la convivencia, la confianza y el equilibrio emocional de toda la familia. Y cómo, a menudo, se va posponiendo la intervención con frases como “mañana hablo con él”, “mañana le pongo las pilas”, hasta que han pasado veinte años.
Su llegada a Forum fue casi de casualidad, pero fue decisiva:
“Es lo que me ha ayudado a entender el problema que tenía mi hijo. Ahora sé que es una enfermedad y puedo hablar de ello, puedo entender a otras personas”.
Más allá del estigma: la adicción como enfermedad, la recuperación como proceso
En todos estos testimonios hay un hilo común:
- La adicción no es falta de voluntad ni un defecto moral.
- Es una enfermedad compleja, que afecta a la persona y a su entorno.
- La vergüenza y el estigma dificultan pedir ayuda.
- El tratamiento, el acompañamiento y la red de apoyo son claves para salir adelante.
Alba, Iván, Pau y Esmeralda mostraron algo que en Forum Valencia vemos cada día:
👉 que detrás del consumo siempre hay dolor, historia, contexto, emociones no atendidas;
👉 que nadie se recupera solo;
👉 y que, con ayuda profesional, es posible reconstruir la vida, las relaciones y el sentido.
Como especialistas en salud mental y adicciones:
- Acompañamos tanto a personas con adicciones como a sus familias.
- Entendemos la recuperación como un proceso, no como un acto puntual.
- Trabajamos para reducir el estigma y generar espacios de escucha y comprensión.
- Creemos profundamente en el poder de los testimonios para abrir caminos a otros.
Por eso, agradecemos enormemente a quienes se atreven a compartir su experiencia y a programas como El Retrovisor, que ofrecen un espacio respetuoso para hacerlo.
Sí se puede: hay camino, hay vida
Los testimonios de Alba, Iván, Pau y Esmeralda son un recordatorio de algo esencial:
hay vida más allá de la adicción.
Hay recaídas, sí; hay dolor y momentos muy duros. Pero también hay procesos de cambio, nuevas oportunidades, vínculos que se reconstruyen, aniversarios de “segunda vida” y esa frase que resonó varias veces en el programa:
“Sí a la vida. Sí se puede.”
Desde Forum seguiremos trabajando para que cada vez más personas puedan comprobarlo por sí mismas.